🧠 Descripción general
El síndrome de las piernas inquietas (SPI) es un trastorno del sueño clasificado en el DSM-5 que se caracteriza por una necesidad urgente e irresistible de mover las piernas, generalmente acompañada de sensaciones desagradables como hormigueo, ardor, picazón o dolor. Los síntomas comienzan o empeoran durante los períodos de reposo o inactividad, se alivian con el movimiento y son más intensos por la tarde o la noche, interfiriendo significativamente con el inicio del sueño.
✅ Criterios diagnósticos DSM-5 (resumen clínico)
🔹 Criterio A: Necesidad de mover las piernas
Necesidad urgente de mover las piernas, generalmente acompañada de sensaciones incómodas y desagradables en las piernas, caracterizada por todos los siguientes:
- La necesidad de mover las piernas comienza o empeora durante los períodos de reposo o inactividad
- La necesidad de mover las piernas se alivia parcial o totalmente con el movimiento
- La necesidad de mover las piernas es peor por la tarde o por la noche que durante el día, o se produce únicamente por la tarde o por la noche
🔹 Criterio B: Frecuencia y duración
Los síntomas del criterio A se producen al menos 3 veces por semana y han persistido durante al menos 3 meses.
🔹 Criterio C: Malestar o deterioro
Los síntomas del criterio A causan malestar o deterioro significativo en áreas sociales, laborales, educativas, académicas, conductuales u otras.
🔹 Criterio D: No explicado por otro trastorno o condición
Los síntomas del criterio A no se deben únicamente a los efectos fisiológicos de otra afección médica (p. ej., edema de piernas, artritis, calambres), ni a un trastorno mental (p. ej., acatisia) y no se explican mejor por otro trastorno del comportamiento.
📊 Especificadores de gravedad
- Leve: menos de 2 veces por semana, con impacto mínimo en el sueño
- Moderado: 2-3 veces por semana, con cierto impacto en el sueño
- Grave: 4 o más veces por semana, con impacto significativo en el sueño
- Muy grave: 4 o más veces por semana, con síntomas angustiantes y grave deterioro del sueño y del funcionamiento diario
⏳ Inicio y curso
- La prevalencia en adultos es del 2-7.2%; aumenta con la edad y es más frecuente en mujeres.
- Puede comenzar a cualquier edad, incluso en la infancia (frecuentemente confundido con «dolores de crecimiento»).
- El curso es crónico con fluctuaciones; los síntomas pueden empeorar durante el embarazo y con ciertas condiciones médicas.
- El SPI idiopático tiene un componente hereditario significativo (herencia autosómica dominante con penetrancia variable).
🔍 Diagnóstico diferencial
Debe diferenciarse de:
- Acatisia inducida por medicamentos (antipsicóticos, antieméticos): necesidad de mover todo el cuerpo, no solo las piernas; no empeora con el reposo.
- Neuropatía periférica: las sensaciones no se alivian con el movimiento ni tienen ritmo circadiano.
- Calambres nocturnos en piernas: son dolorosos pero breves y no son continuos.
- Movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño (MPES): ocurren durante el sueño, no durante la vigilia; pueden coexistir con SPI.
🔗 Comorbilidades frecuentes
- Trastorno de insomnio
- Déficit de hierro/ferropenia (causa secundaria frecuente)
- Enfermedad renal crónica
- Trastorno depresivo mayor y trastornos de ansiedad
- Embarazo
⚙️ Consideraciones clínicas
- Siempre debe evaluarse la ferritina sérica; niveles bajos (<50-75 µg/L) se asocian a SPI secundario tratable con suplementación de hierro.
- Los agonistas dopaminérgicos (pramipexol, ropinirol, rotigotina) son el tratamiento farmacológico de primera línea.
- Los ligandos alfa-2-delta (gabapentina, pregabalina) son una alternativa eficaz, especialmente cuando hay dolor asociado.
- Los medicamentos que empeoran el SPI incluyen antidepresivos serotoninérgicos (ISRS, IRSN), antipsicóticos, antihistamínicos y antihistamínicos sedantes.
- El fenómeno de augmentation (empeoramiento paradójico con el tratamiento dopaminérgico a largo plazo) es una complicación importante a monitorizar.

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