🧠 Descripción general
El trastorno del interés/excitación sexual femenino es una disfunción sexual clasificada en el DSM-5 que se caracteriza por la ausencia o reducción marcada del interés sexual o de la excitación sexual en la mujer. En el DSM-5, a diferencia de ediciones anteriores, se fusionaron el trastorno del deseo sexual hipoactivo femenino y el trastorno de la excitación sexual femenino en una sola categoría, reconociendo que en las mujeres el deseo y la excitación son experiencias frecuentemente superpuestas y difícilmente separables.
✅ Criterios diagnósticos DSM-5 (resumen clínico)
🔹 Criterio A: Ausencia o reducción marcada
Ausencia o reducción marcada del interés/excitación sexual, manifestada por al menos 3 de los siguientes indicadores, que persiste en la casi totalidad (≥75%) de las ocasiones:
- Ausencia o reducción del interés en la actividad sexual
- Ausencia o reducción de los pensamientos o fantasías sexuales/eróticos
- Ausencia o reducción de la iniciativa sexual y habitualmente falta de receptividad a los intentos de la pareja de iniciar la actividad
- Ausencia o reducción del interés/excitación sexual durante el 75-100% de los encuentros sexuales
- Ausencia o reducción del interés/excitación sexual en respuesta a cualquier señal sexual o erótica (escrita, verbal, visual)
- Ausencia o reducción de las sensaciones genitales o no genitales durante la actividad sexual en el 75-100% de los encuentros
🔹 Criterio B: Duración
Los síntomas han persistido durante un mínimo de 6 meses.
🔹 Criterio C: Malestar significativo
Los síntomas causan malestar clínicamente significativo en la mujer.
🔹 Criterio D: Exclusión
La disfunción no se explica mejor por otro trastorno mental, problemas graves de pareja u otros factores estresantes, ni por efectos de sustancias/medicamentos u otra afección médica.
📊 Especificadores
- De por vida / adquirido
- Generalizado / situacional
- Gravedad: leve, moderado, grave
⏳ Inicio y curso
- Es una de las disfunciones sexuales femeninas más prevalentes: afecta al 8-38% de las mujeres según los estudios.
- La prevalencia aumenta significativamente con la menopausia y la disminución de estrógenos.
- Factores hormonales, psicológicos, relacionales y contextuales interactúan en su mantenimiento.
- El bajo deseo situacional (ausente con la pareja pero presente en fantasías) sugiere factores relacionales o contextuales predominantes.
🔍 Diagnóstico diferencial
Debe diferenciarse de:
- Bajo deseo sexual asociado a la menopausia sin malestar significativo (variante normal).
- Trastorno depresivo mayor: la pérdida de deseo es parte del cuadro depresivo generalizado.
- Efectos de fármacos: ISRS, anticonceptivos hormonales, antihipertensivos, opiáceos.
- Afecciones médicas: hipotiroidismo, hiperprolactinemia, insuficiencia suprarrenal, sequedad vaginal dolorosa.
- Trastorno de dolor génito-pélvico/penetración: el bajo deseo puede ser secundario al dolor.
🔗 Comorbilidades frecuentes
- Trastorno orgásmico femenino
- Trastorno de dolor génito-pélvico/penetración
- Trastorno depresivo mayor
- Historia de trauma sexual
- Insatisfacción de pareja
⚙️ Consideraciones clínicas
- El modelo de respuesta sexual femenina es no lineal; muchas mujeres experimentan deseo reactivo (surge tras el inicio de la estimulación) más que espontáneo.
- La psicoterapia sexual individual y de pareja es la intervención de primera línea.
- La flibancerina (agonista/antagonista serotoninérgico) está aprobada por la FDA para el trastorno del deseo sexual hipoactivo premenopáusico.
- En mujeres posmenopáusicas, la terapia hormonal local (estrógenos vaginales, testosterona tópica) puede mejorar el deseo.
- Abordar los factores contextuales (estrés, imagen corporal, dinámica de pareja, fatiga) es tan importante como el tratamiento específico de la disfunción.

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