🧠 Descripción general
El trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos (ARFID, por sus siglas en inglés: Avoidant/Restrictive Food Intake Disorder) es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por una alteración persistente de la ingesta de alimentos, manifestada como falta de interés en comer, evitación basada en las características sensoriales de los alimentos, o preocupación por consecuencias aversivas de comer, que resulta en un fracaso persistente para satisfacer las necesidades nutricionales o energéticas adecuadas. Clasificado en la Sección II del DSM-5, es un diagnóstico nuevo que no existía en el DSM-IV y que reemplaza el antiguo «trastorno de la ingestión de alimentos de la infancia o la niñez».
A diferencia de la anorexia nerviosa, en el ARFID no hay distorsión de la imagen corporal ni miedo a ganar peso. La restricción alimentaria está motivada por características sensoriales de los alimentos, falta de interés o miedo a atragantarse, vomitar o tener reacciones alérgicas.
✅ Criterios diagnósticos DSM-5 (resumen clínico)
🔹 Criterio A: Trastorno de la alimentación o la ingesta
Trastorno de la alimentación o la ingesta (p. ej., falta de interés por comer o por los alimentos; evitación por las características organolépticas de los alimentos; preocupación acerca de las consecuencias repulsivas de la acción de comer) manifestado por el fracaso persistente para cumplir las necesidades nutritivas y/o energéticas asociado a uno o más de los siguientes:
- Pérdida significativa de peso (o fracaso para alcanzar el peso o el crecimiento esperados en niños).
- Deficiencia nutritiva significativa.
- Dependencia de la alimentación enteral o de suplementos nutritivos orales.
- Interferencia importante en el funcionamiento psicosocial.
🔹 Criterio B: No se explica por escasez de alimentos ni prácticas culturales
El trastorno no se explica mejor por la falta de acceso a alimentos ni por una práctica culturalmente sancionada.
🔹 Criterio C: No ocurre exclusivamente en anorexia o bulimia
El trastorno alimentario no se produce exclusivamente en el curso de la anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa, y no hay evidencia de alteración en la forma en que uno mismo experimenta el propio peso o constitución corporal.
🔹 Criterio D: No atribuible a otra afección médica o mental
El trastorno alimentario no se puede atribuir a una afección médica concurrente ni se explica mejor por otro trastorno mental. Si se produce en el contexto de otro trastorno o afección, la gravedad del trastorno alimentario excede a la que habitualmente se asocia con el trastorno o afección y justifica una atención clínica adicional.
⏳ Inicio y curso
- Puede presentarse en cualquier franja etaria: infancia, niñez, adolescencia y edad adulta.
- En algunos casos se inicia tras una experiencia aversiva relacionada con la comida (atragantamiento, vómito, reacción alérgica).
- Sin tratamiento puede cronificarse y tener consecuencias nutricionales graves, especialmente en niños.
- El repertorio alimentario puede ser muy limitado (solo ciertos colores, texturas o marcas específicas de alimentos).
🔍 Diagnóstico diferencial
Debe diferenciarse de:
- Anorexia nerviosa: en la anorexia hay miedo a ganar peso y distorsión de la imagen corporal; en el ARFID no.
- Trastorno de síntomas somáticos: puede incluir síntomas gastrointestinales, pero sin el patrón restrictivo del ARFID.
- Trastorno del espectro autista: frecuentemente coexiste con selectividad alimentaria extrema, pero el ARFID puede diagnosticarse adicionalmente si la gravedad lo justifica.
- Trastorno obsesivo-compulsivo: puede incluir rituales relacionados con la comida, pero el contexto clínico es diferente.
- Fobia específica: el miedo puede centrarse en alimentos concretos, pero sin la amplitud del perfil del ARFID.
🔗 Comorbilidades frecuentes
- Trastorno del espectro autista (TEA)
- Trastorno de ansiedad (especialmente fobia específica y ansiedad generalizada)
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
- TDAH
- Trastornos gastrointestinales funcionales
⚙️ Consideraciones clínicas
- El ARFID es un diagnóstico nuevo en el DSM-5 que ha incrementado el reconocimiento de restricciones alimentarias no vinculadas a imagen corporal.
- El tratamiento de elección es la terapia cognitivo-conductual adaptada y la exposición gradual a los alimentos evitados.
- En niños, el tratamiento debe involucrar activamente a los padres o cuidadores.
- La evaluación nutricional y el seguimiento del crecimiento son fundamentales en población pediátrica.
- En casos graves con desnutrición, puede requerirse intervención nutricional médica previa a la intervención psicológica.

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