Trastorno de la conducta

🧠 Descripción general

El trastorno de la conducta (TC) es un trastorno disruptivo clasificado en el DSM-5 que se caracteriza por un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los derechos básicos de otras personas o las principales normas o reglas sociales apropiadas para la edad. Las conductas se organizan en cuatro categorías: agresión a personas y animales, destrucción de la propiedad, engaño o robo, e incumplimiento grave de las normas. Es uno de los trastornos más frecuentes en niños y adolescentes y constituye un factor de riesgo importante para el trastorno antisocial de la personalidad en la adultez.


✅ Criterios diagnósticos DSM-5 (resumen clínico)

🔹 Criterio A: Patrón repetitivo de violación de normas

Patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los derechos de otros o normas sociales importantes, con al menos 3 criterios en los últimos 12 meses (al menos 1 en los últimos 6):

Agresión a personas y animales:

  • Acosa, amenaza o intimida a otros
  • Inicia peleas físicas
  • Ha utilizado un arma que puede causar daño físico grave
  • Ha ejercido la crueldad física contra personas o animales
  • Ha robado enfrentándose a una víctima (asalto, arrebato, extorsión)
  • Ha forzado a alguien a una actividad sexual

Destrucción de la propiedad:

  • Ha causado intencionalmente incendios con la intención de causar daños graves
  • Ha destruido intencionalmente propiedades ajenas (no mediante fuego)

Engaño o robo:

  • Ha entrado en casa, edificio o automóvil de otra persona ilegalmente
  • Miente para obtener bienes, favores o para evitar obligaciones
  • Roba objetos de valor sin enfrentarse a la víctima

Incumplimiento grave de las normas:

  • Permanece fuera de casa de noche a pesar de las prohibiciones parentales (antes de los 13 años)
  • Ha escapado de casa al menos dos veces (o una vez sin regresar)
  • Se ausenta de la escuela con frecuencia (antes de los 13 años)

🔹 Criterio B: Deterioro funcional

El trastorno del comportamiento provoca deterioro clínicamente significativo en el funcionamiento social, académico o laboral.

🔹 Criterio C: Exclusión de edad adulta

Si el individuo tiene 18 años o más, no se cumplen los criterios del trastorno antisocial de la personalidad.


📊 Especificadores

  • Con inicio en la infancia (antes de los 10 años): peor pronóstico
  • Con inicio en la adolescencia (sin síntomas antes de los 10 años)
  • Con inicio no especificado
  • Con emociones prosociales limitadas (rasgos de insensibilidad emocional): falta de remordimiento, insensibilidad ante el daño causado a otros, afecto superficial o deficiente, indiferencia al rendimiento
  • Gravedad: leve, moderado, grave

⏳ Inicio y curso

  • Prevalencia del 2-10% en la población infantojuvenil; más frecuente en varones.
  • El subtipo de inicio en la infancia es el de peor pronóstico y mayor riesgo de evolución a trastorno antisocial de la personalidad.
  • El subtipo de inicio adolescente tiene mejor pronóstico, con mayor remisión en la adultez.
  • Los rasgos de insensibilidad emocional (callous-unemotional traits) predicen mayor persistencia y gravedad.

🔍 Diagnóstico diferencial

Debe diferenciarse de:

  • Trastorno negativista desafiante: no incluye agresión, destrucción ni engaño/robo.
  • TDAH: la impulsividad puede causar conductas problemáticas sin la intencionalidad del TC.
  • Trastorno bipolar: conductas agresivas solo durante episodios maníacos.
  • Trastorno del espectro autista: las conductas disruptivas se deben a dificultades de regulación, no a desobediencia intencional.

🔗 Comorbilidades frecuentes

  • TDAH
  • Trastorno negativista desafiante
  • Trastorno por uso de sustancias
  • Trastornos de aprendizaje
  • Trastorno depresivo mayor

⚙️ Consideraciones clínicas

  • El tratamiento multimodal es el más eficaz: intervenciones conductuales, entrenamiento parental, intervenciones escolares y tratamiento de comorbilidades.
  • La terapia multisistémica (MST) y la terapia de interacción padres-hijos (PCIT) son intervenciones con sólida evidencia para casos graves.
  • Los rasgos de insensibilidad emocional requieren abordajes específicos que incluyen el entrenamiento en reconocimiento emocional y el refuerzo diferencial de conductas prosociales.
  • El tratamiento farmacológico (risperidona, litio) puede usarse como complemento en casos con agresividad grave.
  • La intervención temprana es fundamental; el trastorno de la conducta no tratado es el predictor más fuerte de trastorno antisocial de la personalidad en la adultez.

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