🧠 Descripción general
El trastorno explosivo intermitente (TEI) es un trastorno disruptivo del control de los impulsos clasificado en el DSM-5 que se caracteriza por arrebatos de agresión impulsiva recurrentes, desproporcionados con respecto al estímulo o provocación, que no son premeditados ni persiguen un objetivo instrumental. Los arrebatos pueden manifestarse como agresión verbal (rabietas, tiradas, discusiones) o agresión física contra personas, animales o propiedades. El diagnóstico requiere que el individuo tenga al menos 6 años de edad.
✅ Criterios diagnósticos DSM-5 (resumen clínico)
🔹 Criterio A: Arrebatos de agresión recurrentes
Arrebatos de agresión impulsiva recurrentes que se manifiestan de una de las dos formas siguientes:
- Agresión verbal o física que no causa daño físico: arrebatos de temperamento, diatribas, discusiones verbales o peleas; 2 veces por semana durante 3 meses como mínimo
- Tres arrebatos de comportamiento que impliquen daños o destrucción de propiedades, o lesiones físicas en animales u otras personas, en el período de un año
🔹 Criterio B: Magnitud desproporcionada
La magnitud de la agresividad expresada durante los arrebatos es claramente desproporcionada con respecto a la provocación o cualquier factor estresante psicosocial precipitante.
🔹 Criterio C: Sin premeditación
Los arrebatos de agresividad recurrentes no son premeditados (es decir, son impulsivos o provocados por la ira) y no persiguen ningún objetivo tangible (p. ej., dinero, poder, intimidación).
🔹 Criterio D: Malestar significativo
Los arrebatos de agresividad recurrentes causan malestar marcado en el individuo, deterioro en el funcionamiento laboral o interpersonal, o se asocian a consecuencias económicas o legales.
🔹 Criterio E: Edad mínima
Edad cronológica de al menos 6 años.
🔹 Criterio F: Exclusión
Los arrebatos no se explican mejor por otro trastorno mental, ni por efectos de sustancias o medicamentos, ni por otra afección médica (epilepsia, traumatismo craneal).
⏳ Inicio y curso
- El inicio suele ocurrir en la infancia tardía o adolescencia, raramente después de los 40 años.
- Prevalencia de vida estimada del 5-7% de la población general.
- El curso es variable; algunos individuos tienen períodos de remisión y recaída.
- Es más frecuente en hombres que en mujeres.
🔍 Diagnóstico diferencial
Debe diferenciarse de:
- Trastorno de la conducta / Trastorno antisocial de la personalidad: la agresión es premeditada y persigue objetivos.
- Trastorno bipolar: la agresividad se produce en el contexto de episodios maníacos o mixtos.
- TDAH: la impulsividad puede generar comportamientos agresivos, pero no es el patrón principal.
- Epilepsia del lóbulo temporal / Traumatismos craneales: pueden causar arrebatos de agresividad impulsiva.
🔗 Comorbilidades frecuentes
- TDAH
- Trastorno negativista desafiante
- Trastornos de ansiedad
- Trastorno depresivo mayor
- Trastorno por uso de sustancias
⚙️ Consideraciones clínicas
- La terapia cognitivo-conductual con enfoque en el control de la ira, la reestructuración cognitiva y las habilidades de regulación emocional tiene mayor evidencia.
- Los ISRS (fluoxetina, sertralina) y estabilizadores del estado de ánimo (valproato, litio) han mostrado eficacia en la reducción de arrebatos agresivos.
- Es fundamental evaluar el uso de alcohol y sustancias, que pueden precipitar y amplificar los episodios agresivos.
- Las consecuencias legales (violencia doméstica, agresiones) hacen necesaria la intervención temprana y multidisciplinar.
- La evaluación neurológica está indicada cuando hay arrebatos de inicio tardío o atípicos para descartar causas orgánicas.

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