🧠 Descripción general

El trastorno neurocognitivo mayor o leve debido a la enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia, representando el 60–80% de todos los casos. Se clasifica dentro de los trastornos neurocognitivos del DSM-5 (Sección 17). Se caracteriza por un declive cognitivo progresivo e insidioso que afecta inicialmente a la memoria episódica y que evoluciona hacia un deterioro generalizado de múltiples dominios cognitivos.

La enfermedad de Alzheimer (EA) es una enfermedad neurodegenerativa cuya fisiopatología se caracteriza por el depósito de placas de beta-amiloide y ovillos neurofibrilares de proteína tau hiperfosforilada, con pérdida neuronal progresiva.


✅ Criterios diagnósticos DSM-5 (resumen clínico)

🔹 Criterio A: Declive cognitivo significativo en uno o más dominios

Evidencia de declive cognitivo significativo desde un nivel de rendimiento previo superior en uno o más dominios cognitivos (atención compleja, función ejecutiva, aprendizaje y memoria, lenguaje, habilidad perceptual-motora, cognición social), basado en la preocupación del individuo, un informante fiable o el clínico, y en una evaluación neuropsicológica.

🔹 Criterio B: No interfiere / interfiere con la autonomía

TNC mayor: los déficits interfieren con la autonomía en actividades cotidianas.
TNC leve: los déficits no interfieren con la autonomía, aunque pueden requerir mayor esfuerzo.

🔹 Criterio C-D: Exclusiones

El declive no ocurre exclusivamente durante un delirium y no se explica mejor por otro trastorno mental.

🔹 Criterios específicos de Alzheimer

Para el TNC mayor: inicio insidioso y progresión gradual del deterioro en al menos dos dominios cognitivos. En la forma probable: evidencia de mutación genética causal (APOE ε4, APP, PSEN1, PSEN2) o declive progresivo documentado en memoria y aprendizaje más otro dominio, sin mesetas prolongadas ni otra etiología alternativa. La forma posible cumple criterios clínicos pero sin evidencia genética o sin afectación predominante de memoria.


📊 Especificadores de gravedad (TNC mayor)

  • Leve: dificultades en actividades instrumentales (gestión económica, medicación, cocinar).
  • Moderado: dificultades en actividades básicas de la vida diaria (higiene, vestido, alimentación).
  • Grave: dependencia total; pérdida del lenguaje, inmovilidad, disfagia.

⏳ Inicio y curso

  • Inicio insidioso y progresión gradual; los síntomas preclínicos pueden preceder al diagnóstico en años o décadas.
  • La afectación inicial más característica es la memoria episódica anterógrada (olvidos de hechos recientes, repetición de preguntas).
  • La progresión incluye desorientación témporo-espacial, afasia, apraxia, agnosia y, en fases avanzadas, pérdida de la marcha y disfagia.
  • La supervivencia media desde el diagnóstico es de 8–10 años, con gran variabilidad individual.

🔍 Diagnóstico diferencial

Debe diferenciarse de:

  • Deterioro cognitivo asociado a la edad: olvidos benignos sin progresión ni interferencia funcional.
  • Depresión mayor con pseudodemencia: el deterioro cognitivo en depresión puede simular EA; mejora con tratamiento antidepresivo.
  • TNC frontotemporal: predominio de cambios conductuales/de personalidad o afasia, con memoria episódica relativamente preservada al inicio.
  • TNC por cuerpos de Lewy: fluctuaciones cognitivas, alucinaciones visuales complejas y parkinsonismo.
  • TNC vascular: inicio escalonado relacionado con eventos vasculares, con neuroimagen que muestra lesiones.

🔗 Comorbilidades frecuentes

  • Trastorno depresivo mayor
  • Trastornos de ansiedad
  • Síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios paranoides en fases moderadas)
  • Trastornos del sueño (insomnio, inversión del ritmo circadiano)
  • Patología vascular cerebral concomitante

⚙️ Consideraciones clínicas

  • Los inhibidores de la acetilcolinesterasa (donepezilo, rivastigmina, galantamina) y la memantina son los fármacos aprobados para el tratamiento sintomático; no modifican la progresión de la enfermedad.
  • En 2023 se aprobó el lecanemab (anticuerpo anti-amiloide) como primer tratamiento modificador de la enfermedad en fases tempranas, aunque su uso clínico amplio es aún limitado.
  • La intervención psicosocial (estimulación cognitiva, actividad física, musicoterapia) mejora la calidad de vida y puede ralentizar la progresión funcional.
  • El apoyo y psicoeducación a los cuidadores es una parte esencial del tratamiento; el síndrome del cuidador es una complicación frecuente y grave.
  • La planificación anticipada de decisiones (directivas avanzadas, poderes notariales) debe abordarse en fases tempranas, cuando el paciente aún tiene capacidad de decisión.

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